La Actividad Fisica, Mucho Más Que Estar En Forma
   

La actividad física, incluso el oficio en el hogar, reduce riesgo de sufrir varios tipos de cáncer

Así lo revelan estudios hechos en mujeres con la enfermedad. Los ejercicios también elevan la supervivencia de quienes la padecen.

Los estudios fueron presentados esta semana en la Reunión de la Asociación Estadounidense de Investigación del Cáncer, en Orlando (Estados Unidos).

Investigadores del Centro Médico de la Universidad Vanderbilt, en Tennessee (E.U.), y del Instituto Shangai de Cáncer, en China, concluyeron que el ejercicio regular, al igual que las tareas domésticas por más de cuatro horas al día, pueden reducir entre un 30 y un 40 por ciento el riesgo de cáncer de endometrio en la mujer.

Charles Matthews, de Vanderbilt, y sus colegas evaluaron a 832 mujeres con cáncer de útero, entre los 30 y los 69 años, y a un grupo que no tenía la enfermedad.

Se les preguntó cuánto ejercicio hacían caminando o andando en bicicleta, cuánto ejercicio intencional y cuánta actividad hogareña habían hecho en su etapa adolescente -entre 13 y 19 años- y durante su época adulta.

Las mujeres que participaron en ejercicios siendo adolescentes y adultas mostraron de 30 a 40 por ciento menos probabilidades de desarrollar cáncer del útero que las que no hicieron ejercicio en ambas etapas de sus vidas.

También se determinó que las actividades comunes, que incluyen labores hogareñas y caminata diaria, redujeron el riesgo en un 30 por ciento.

Hubo reducciones de riesgo en aquellas que dijeron que caminaban 60 minutos por día, comparadas con las que dieron cuenta de menos de 30 minutos diarios.

Ayuda a recuperarse

En otro estudio, los investigadores del Hospital Brigham y de la Universidad de Harvard probaron la hipótesis de que la actividad física aumenta la tasa de supervivencia en mujeres que han sufrido cáncer de mama.

Al parecer la actividad física ayuda a quemar grasas que producen estrógeno y que, a su vez, puede activar el crecimiento de tumores. Este estudio recomienda al menos 45 minutos de ejercicio moderado a vigoroso, cinco veces por semana, aunque otros médicos dicen que con 30 minutos, tres veces a la semana, es suficiente.

La investigadora Michelle Holmes y su equipo eligieron a las participantes con una revisión de datos de mujeres que tenían cáncer de mama diagnosticado entre 1984 y 1996.

De ese grupo siguieron los casos, desde 1986, de 2.296 mujeres hasta junio del 2002.!Tomando en cuenta la fase del mal, la obesidad y otros factores, el riesgo de muerte por cáncer de mama bajó con cada nivel de actividad física comparado con la situación de las mujeres sedentarias.

!!! El riesgo de padecer este tipo de cáncer fue un 19 por ciento menor entre las mujeres que realizaron de 3 a 8,9 horas semanales de ejercicio y de un 54 por ciento menos para las que ejercitaron de 9 a 14,9 horas por semana.

Carlos Vicente Rada, director del Instituto Nacional de Cancerología de Colombia, aseguró que si bien aún hay discusión en torno a los factores que producen la enfermedad, sin duda su ocurrencia está relacionada con la forma de vivir de las personas: sedentarismo, mala dieta, consumo de cigarrillo, entre otros. El riesgo es mayor entre los que tienen historial de cáncer en su familia.

"La vida saludable y la actividad, por lo tanto, son vitales no solo para reducir los riesgos de aparición de cáncer sino para mejorar las condiciones generales de quienes lo padecen", dijo.

Gustavo Márquez Madrid, oncólogo y cirujano, reconoce la importancia de la actividad física en la prevención de la enfermedad: "Es tan sencillo como que el ejercicio reduce el estrés, un factor que, de no controlarse, puede desencadenar este mal en personas con predisposición a tenerlo".

Activos en la oficina

Los minutos que dedica a fumar o tomar café, destínelos a dar un paseo fuera de la oficina. Camine también después de comer.
Procure no permanecer más de 15 minutos inmóvil. Si debe hacerlo, haga rotaciones con los tobillos, flexione los pies y contraiga los músculos de las nalgas. Estire la espalda, mire de frente a la pared y extienda sus brazos 90 grados. No cruce las piernas sobre los tobillos o los muslos.
Sentado, con la espalda recta y el abdomen contraído, eleve una pierna a la altura de la cadera y bájela sin tocar el suelo. Haga este movimiento seguido unas 10 o 12 veces y cambie de pierna. Haga tres o cuatro series por pierna.
Extienda y flexione las rodillas. Haga 3 o 4 series de 10 o 12 extensiones.
Haga 'tijeras': levante las piernas y ábralas a la altura de la cadera. Después, ciérrelas cruzando una por encima de la otra y regrese al punto de inicio. Cuando las vuelva a cruzar cambie la pierna de arriba. Repita 10 o 12 veces y haga de 3 a 4 series.
Entre serie y serie descanse medio minuto. Al finalizar estos ejercicios puede estirar sus piernas hacia el frente sosteniéndolas entre 30 y 60 segundos.
Haga los ejercicios un mínimo de tres veces a la semana. Los días que descanse no deje de andar unos 15 minutos. Aumente el tiempo y el ritmo del paseo a medida que su cuerpo lo permita.


SONIA PERILLA SANTAMARÍA
Redactora de EL TIEMPO

Con información de Efe, AP y Fundación Española del Corazón